VIVIR ES MORIR. LA HISTORIA DEL BAJISTA MÁS LEGENDARIO DE JAPÓN

De temperamento volátil, rebelde, incomprendido. Un músico excepcional que termina mendigando en las calles de Tokio, custodiado por el FBI y asesinado. Esta es la historia de Taiji Sawada.

El año 2017 la corte de Osaka, Japón, emitió una ley en la que solamente un médico puede realizar legalmente un tatuaje. En piscinas, termas, hoteles y lugares públicos está prohibido mostrarlos por ser asociados con el crimen organizado y utilizados por muchos años para marcar a los criminales. Pero 28 años atrás, Taiji Sawada llevaba sus tatuajes con orgullo y estilo en el escenario.

Existe un dicho en Japón que indica que “un clavo que sobresale, debe ser hundido a martillazos”. Marie Kondo* no podría ser de otro país en el mundo, Japón tiene una obsesión con la armonía, la perfección absoluta, el orden y la homogeneidad.  Pero Taiji Sawada no era uno más entre la multitud. Nació para brillar y aunque no recuerda bien el motivo de por qué se hizo un rebelde, creció como tal, cargando con el perfil del hijo del medio, con un hermano mayor brillante en los estudios, que lo obligó a querer destacarse en otros aspectos.

A los 8 años tomó por primera vez una guitarra, a escondidas. El instrumento provocaba una fascinación en Tai-chan que se sentaba a observar a su padre mientras tocaba y tomaba  cerveza. En 3 meses aprendió solo y su mundo cambió cuando escuchó a The Beatles y Queen. Luego vinieron Kiss, Motorhead, Rainbow y Loudness.

Taiji se destacaba jugando fútbol, ping pong y beisbol; pescaba y le gustaba el dinero. A tan temprana edad, amaba cocinar y hacía almuerzos por los que cobraba a sus amigos. Un día su papá le dijo que le pagaría 500 yen por pescar un unagi, pez difícil de atrapar, que se pesca solamente en la noche y se esconde en la arena, de modo que requiere una técnica especial y una paciencia bendita. Taiji pescó 10.

Odiaba las matemáticas, no le interesaba el colegio, era de esos niños que estudian un poco pero sacan buenos resultados en las pruebas. A los 17, dejó la educación formal y su mamá lo echó de la casa. Fue posiblemente la primera vez en que Taiji Sawada se mimetizó con el instrumento que lo marcaría de por vida. Salió de la casa sin nada más: esta vez era Taiji y su bajo contra el mundo.

Taiji circa 1986

Sawada en verdad, asumía y disfrutaba ser un rebelde nadando contra la corriente. Con un profundo sentido estético, quien posteriormente sería el artífice del look de X Japan, llevaba el pelo en varias puntas y fabricaba sus outfits con cuero, látex y hebillas.

Fue precisamente su pelo lo que resultó en el primer intercambio de palabras con una figura determinante en su vida.  Una noche de 1983 y luego de un concierto de Saver Tiger, las primeras palabras de su futuro compañero hide hacia él fueron “Tu pelo está increíble”. Sin embargo, lo que quedó en la retina de Taiji fue la música y se prometió a sí mismo tocar con él algún día.

Muchos conocidos en común y varios eventos fortuitos hablando de Led Zeppelin y T-Rex pasaron entre medio. En 1986, Taiji entra oficialmente a X como bajista, luego de un paso temporal como guitarrista, para compartir labores con hide en los arreglos de los temas.

Su intuición  no estaba errada. “En X, quien más se ajustaba a mi forma de pensar y mis intenciones musicales era hide”. A pesar del tempestuoso temperamento que lo hizo tan famoso como sus líneas de bajo, Taiji no discutía con hide : “A veces él buscaba pelear pero yo no podía. Así es que siempre cedía. Me empujaba y levantaba la mano pero yo le decía ‘Oye, espera un poco. Sigamos tomando’. No me dejaba provocar y no me enojaba y así hide se aburría y paraba”

X en sus primeros años. De izquierda a derecha : Taiji, Pata, Yoshiki, Toshi y hide

Tanto hide como Taiji pensaban que la música de X debía ser rápida, violenta y no estaban de acuerdo con las baladas de Yoshiki. Es una ironía que más adelante, Taiji creara una de las baladas más estremecedoras de X, Voiceless Screaming pero el hecho es que junto a hide, eran una gran dupla componiendo, lo que quedó reflejado en temas emblemáticos como la instrumental, progresiva y atómica X-Clamation, con matices que remontan a medio oriente y una estampida de bajos igual de visionaria para 1989.

Las cosas no fueron fáciles para el grupo. Los críticos y otras bandas se mofaban de ellos pero eso fue combustible. X se defendía, a veces a combos pero siempre mejorando sus composiciones. En su autobiografía Taiji relata que “La música no era un estilo de vida viable y los músicos eran vistos como fracasados. En ese momento, nadie esperaba que el rock pudiera vender tanto. Nosotros sentíamos que estábamos dando el primer paso de una revolución” Y así era.  Bajo el alero de Sony, en 1989 Blue Blood vendió más de 28 mil copias en su primera semana, repletando el Tokyo Dome (con capacidad para 50 mil personas) en varias ocasiones y con más de 30 millones de discos vendidos en el mundo hasta la fecha.

A Taiji le fascinaba la estrategia, tanto en el deporte como en la pesca y en la vida misma. También le gustaba mandar. Es curioso pero su stage persona contrastaba increíblemente con su actitud en la vida real. En el escenario, se movía con una soltura increíble, se rompía la ropa provocando a las fans; mitad hombre, mitad bajo, Sawada se fusionaba con su instrumento y su tapping y slapping en temas como Rose of Pain no dejaban a nadie indiferente. Comparado con Billy Sheehan y Markus Grosskopf, tildado como “el mejor bajista de Japón”, bajo el escenario y en la mayoría de las entrevistas se le ve cruzado de brazos, en silencio, observando casi alienado. Era el pez unagi que jugaba a aparecer y desaparecer en la arena de su cabeza. Taiji no se sentía cómodo compitiendo con el liderazgo de Yoshiki. Una banda jamás podrá tener dos líderes.

Y Taiji era uno innato. Cuando chico salía a jugar con sus amigos que lo llamaban Kamen Rider, como el animé, el defensor de la justicia. Él decidía a qué jugarían. Nunca perdía pero no buscaba pleitos y defendía a los más desprotegidos, como su hermana menor Masayo, con quien era sobreprotector como un padre.

Las peleas con Yoshiki, el líder oficial de la banda, eran un secreto a voces en una cultura tan protocolar como la japonesa. En el documental We Are X, el baterista indica que “Taiji se quejaba todo el tiempo. La batería podría hacer esto, podría ser mejor. Me molestaba. Cada vez que me equivocaba, me hacía sentir como el perdedor más grande del mundo”.

De hecho, Taiji era el único miembro con un contrato a modo de músico de sesión.  Sin duda, el factor que determinó su salida de X fueron sus constantes quejas por la desigualdad de ganancias en el grupo. El sello comenzó a presionar: “Yoshiki y yo frecuentemente chocábamos y no había perdón por parte del resto de los miembros que se ponían de su lado. Por eso yo no les caía bien y el equipo me temía como si yo fuera una bomba humana aunque todo parecía bien a mi alrededor”. Según el mismo Taiji, su salida de X en 1992 era inevitable.

Pero al parecer hubo un detonante oculto más allá de lo mencionado. En el documental anteriormente mencionado, Yoshiki se niega a entrar en detalles. En su autobiografía, Taiji admite que “he mantenido en mi corazón la verdadera razón todo este tiempo”. Especulaciones hay muchas. En foros, los fans atribuyen su expulsión a un supuesto complot que Taiji maquinaba dentro de la banda para resolver el tema de las ganancias; otros indican que se debió a su vínculo con la mafia Yakuza o que se acostó con la novia de Toshi; que trató de vender composiciones de X realizadas por él a terceros. La teoría que toma más sentido evaluando el contexto y el posterior deterioro de su salud sería un abuso no sólo de alcohol, sino de drogas, lo que en Japón es un tabú aún mayor que llevar tatuajes.

Acérrimo fans de Loudness desde muy joven y codeándose en el entorno de la música, Taiji mantenía una buena relación con el connotado guitarrista Akira Takasaki, cosa que sus compañeros no veían con buenos ojos. Takasaki invitó al bajista a un ensayo de su banda poco antes de su retiro de X, cosa que rompió con el protocolo de exclusividad de Yoshiki. ¿Será este el motivo secreto de su salida de X? “Probablemente pensaron que los dejaría por Loudness. Después de ese ensayo, todo empezó a parecer sospechoso”, declaró Sawada en su biografía.

Taiji junto a Akira Takasaki de Loudness

Quizás uno de los mayores logros en la vida de un músico es tocar con la banda que ha admirado toda su vida. Le pasó a Tim Ripper Owens, a Arnel Pineda y fue llevado al cine en la película Rockstar. A Taiji Sawada le ocurrió en la vida real cuando grabó el disco homónimo de Loudness (1992), que se caracteriza por un sonido pesado que los desenmarca de su previo estilo hard rockero.

Pero a pesar de su espíritu libre, en la cabeza de Taiji la felicidad completa era un esquivo pez unagi que se rehusaba a salir. Siempre había algo que no cerraba, que no lo dejaba en paz, que lo flagelaba : “Quería estar feliz de que un sueño se cumpliera con tanta facilidad pero al contrario, estaba inquieto. Contento pero preocupado por la presión”. En su fuero interno, el bajista se preguntaba si luego de tocar en X, podría calzar bien en una banda de metal más ortodoxo y le molestaban las comparaciones con el bajista original Masayoshi Yamashita.

Taiji Sawada mostraba un insaciable apetito por la autodestrucción. En una vorágine de excesos, era un tifón que destruía todo a su paso. Cabe preguntarse por qué un tipo con esa estampa, talento y contactos terminó viviendo en la calle, acabado físicamente, con una cadera necrosada, solo, con pocos aliados dispuestos a trabajar con él dada su fama de conflictivo.

Al parecer, una de las aristas era el conflicto con la autoridad y la pugna por el liderazgo. A pesar de que se describe a sí mismo como un hermano menor para el resto de Loudness, Taiji sale del grupo luego de un año por ser “arrastrado a problemas con estas figuras tipo hermano mayor”.

La vida íntima de Taiji Sawada es un misterio. Wikipedia indica que habría contraído matrimonio en 1989, con 23 años. Sin embargo, en una entrevista en 1990 él lo niega rotundamente indicando que son rumores y que jamás se casaría porque “la música es mi señora”. Pero la boca castiga y en 1995 se divorció por motivos y en condiciones desconocidas que terminaron dejándolo en calidad de indigente, retirado de la música, sumido en el alcohol y  siendo víctima de uno o más accidentes que cambiaron su rostro y apariencia física.

Fue la muerte de hide, lo que en 1998 sacude a Taiji nuevamente: “Pensé en qué le hubiese gustado a hide al morir y si yo podía hacer algo al respecto. Y eso era música”.

Lee más sobre hide acá

El primer proyecto que Sawada formó luego del deceso de su amigo fue la banda de heavy metal Cloud Nine para dejarla en 2001 y volver en 2007 a tocar con ellos momentáneamente. En 2001 forma Otokaze junto a su hermana, con un estilo acústico y tintes de country, editando un álbum en 2004. En 2006, comienza a trabajar en Taiji With Heavens, proyecto que fue criticado por su similitud con X. En 2010, formó TSP en una línea de metal más moderno, cercana al sonido de bandas japonesas contemporáneas como Dir En Grey. A pesar de declarar en entrevistas que no tenía contacto con ellos, el mismo año se reunió con sus compañeros de X para tocar en un par de shows.

No importaba el renombre. No importaba cuántas bandas tuviera, había un vacío que Taiji no llenaba con nada. “Yo era un vagabundo cuya existencia había desaparecido. Después de X, mi vida fue en picada. No importaba dónde iba, por alguna razón, no podía aquietar mi mente. Creo que en alguna parte perdí un tornillo, mi cuerpo y mi alma se oxidaron y moverse comenzó a hacerse difícil. Honestamente, hasta ahora, nunca he encontrado ese tornillo”.

D.T.R.

En 2009, Taiji conoció a Tomomi Akatsuka, una bailarina de ballet que se convertiría en su novia, a  quién entregaría parte administrativa del manejo de su carrera. Ella dejó la suya para apoyar a Taiji en su rehabilitación y terapia pero a menudo se veía sobre pasada por el tiempo. Quería estar 100% dedicada a cuidar al músico que para esa fecha, más que una novia, necesitaba una enfermera puesto que había desarrollado un trastorno de personalidad border, desorden disociativo, epilepsia y ataques de pánico, además de múltiples enfermedades como pleuritis y problemas a los huesos.

Estas circunstancias determinaron que el lobo se viera como una inocente oveja. Kitami Terumi se disfrazó muy bien de alivio cuando conoció a la pareja en 2009 luego de una presentación de Taiji, diciendo que su marido era dueño de un resort en Saipán (localidad cerca de Filipinas, bajo el dominio estadounidense), donde tenían un estudio de grabación que no sabían cómo usar, preguntándoles finalmente si querían ser sus socios. Taiji y Tomomi tomaron la oportunidad.

Taiji en el 2010

Terumi entonces, les presentó a un consultor de su empresa, a quién apodaban ‘El Dios’ por tener un séquito de seguidores, supuestamtente debido a sus habilidades en management pero también a sus consejos espirituales. Era él quien tomaba las decisiones, siendo Terumi solamente un canal.

Pronto la relación entre Taiji y sus nuevos asistentes comenzó a deteriorarse. El 11 de Julio de 2011, el bajista viajó a Saipán junto a su management para cerrar un negocio y prometió a su novia que sería la última vez que se vincularía con Terumi y su empresa. Y es que, tal como cuando le avisó que hide sería una persona importante en su vida, su intuición no se equivocaba. Sawada no quería viajar. Esa noche, mientras dormía repitió en numerosas ocasiones  “No voy a ir a Saipán”. Sin embargo, esta vez, no hizo caso a su voz interna.

El día 15 de Julio, Tomomi Akatsuka estaba en el living de la casa cuando su teléfono notificó un e-mail. En este, ‘El Dios’, le contaba que al parecer una discusión entre ella y Taiji había desatado  una crisis en la que el músico había amenazado con suicidarse.

Sawada habría agredido a una azafata durante una discusión con un pasajero, pateando los asientos y tratando de romper una ventana del Delta 298 el día 11 de Julio, arriesgando hasta 20 años de prisión. El músico fue arrestado por el FBI, ahorcándose con una sábana en la celda donde estaba detenido, siendo trasladado al hospital.

Sawada en su reencuentro con sus compañeros de X en 2010

Con la mente nublada por la inquietud y tristeza, Tomomi viajó a Saipán tan pronto como pudo. Se equivocó de aeropuerto, lo que le hizo perder tiempo. Compró una grabadora tomando el consejo de Dynamite Tommy, íntimo amigo de Taiji y el único colega en quién confiaba y viajó aproximadamente 3 horas para finalmente poder verlo en el Commonwealth Health Center de Saipán.

Taiji había pasado su cumpleaños en coma. Estaba acostado, tenía puesta una bata blanca, sensores en el pecho, tubos que entraban por su nariz y un tobillo enyesado. Su cara estaba sudada e hinchada. Desesperada, Tomomi le gritó varias veces “Despierta!” pero Taiji no reaccionó. De acuerdo a su testimonio, plasmado en su libro, “había pedazos de algo negro, parecido a cinta adhesiva alrededor de su boca. Le pedí una toalla húmeda a la enfermera y limpié su cara (…) Lo irónico es que me dijeron que se había ahorcado pero no podía encontrar evidencia de eso. Sin embargo, tenía moretones en el pecho.”

Cuando Takako, la mama de Taiji llegó al hospital, el 17 de Julio, tampoco encontró evidencia de marcas alrededor del cuello de su hijo. Pidió que le mostraran las sábanas con las que había intentado ahorcarse pero nadie sabía dónde éstas habían quedado.

Casi una despedida. Taiji y Yoshiki en 2010

Al encontrarse con el médico, éste explicó que Taiji había llegado con muerte cerebral al centro, que se había extendido su vida para que su familia llegara a despedirse y que no recobraría la consciencia por lo que sugería que tomaran la decisión de desconectar al músico de la máquina que lo mantenía respirando.

Taiji Sawada murió oficialmente un 17 de Julio de 2011. El pasajero con el que había discutido en el avión era su manager, que luego de los incidentes, insistió en que el cadáver fuera cremado. Sus cercanos lograron el traslado a Japón pero durante el vuelo, la cabina del avión donde viajaba el otrora célebre bajista, se desepresurisó, corrompiendo el cuerpo, por lo que no se pudo realizar una autopsia para determinar con precisión las causas de su muerte.

La fecha en que Taiji supuestamente se ahorca en la celda es el 11 de Julio. Sin embargo, Tomomi recibió 29 correos del músico, entre el día 12 y 15 de ese mes pidiendo transferencias de dinero y direcciones de contacto.  Ese mismo día, ‘El Dios’ se comunicó con ella para anunciarle que su novio estaba en coma. Es claro que dichos correos no fueron enviados por el bajista.

Si uno de los primeros procedimientos es despojar al detenido de sus pertenencias y particularmente de su celular, ¿Cómo es posible que Taiji haya enviado estos e-mails a su novia estando detenido por el FBI? ¿Es viable que bajo custodia un reo pueda cometer suicidio? ¿Por qué el management de un músico pudo haber tenido tanto poder sobre el cuerpo y la evidencia? Tomomi Akatsuka abnegadamente limpió el rostro de Sawada cuando llegó al hospital pero lo que había hecho era probablemente borrar pruebas.

En una trágica premonición, Taiji Sawada es asesinado a tiros en el video de Weekend. La letra del tema, netamente suicida, fomenta la especulación de los fans que dicen que es probable que a pesar del control creativo que ejercía Yoshiki en la banda, los miembros del grupo pudieron elegir su muerte en el clip de acuerdo a la forma en que la vislumbraban. Yoshiki se mata, Pata muere intoxicado en alcohol y hide en una crisis nerviosa mezclada con alcohol (bastante cerca de lo que fue su misteriosa muerte real). Taiji se vio muriendo a manos de terceros, 22 años antes de su verdadero deceso. De acuerdo con esta teoría, el bajista vio venir su forma de morir debido a su vínculo con la mafia.

Una lluvia eterna, un grito sin voz. A pesar de la reunión de firmas y de las conversaciones con el Consulado y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón para re abrir el caso, parte importante del legado musical de Taiji Sawada se está lentamente desvaneciendo. Ni DTR, ni Taiji With Heavens, ni siquiera el disco que grabó con Loudness se encuentra en plataformas como Spotify.

Descansar en paz no aplica para el caso de Taiji. Ésta era un gran pez unagi que se enterraba entre sus pensamientos y lo persiguió hasta el día de su muerte. Atormentado, un hombre que vivió sin reglas pero bajo tajantes preceptos propios, esclavo de su autoexigencia, del autoflagelo, con un voraz agujero negro en el alma. Taiji Sawada vivió y murió con numerosas cicatrices emocionales y físicas: los 16 puntos del accidente en moto previo al concierto en Osaka Jo-Hall y los polémicos tatuajes que lucía con una actitud implacable: en el brazo izquierdo una daga y la consigna ‘Muerte o Victoria’. En el derecho una rosa, la rosa doliente; ese bajo latente entre los corazones de sus fans y las mil preguntas sin responder, junto a otro lema de vida: ‘Vivir es morir’.

Para más información, pueden visitar el sitio de Tomomi Akatsuka dedicado a Taiji http://www.tamd.org

*Marie Kondo es una autora, empresaria y consultora de organización japonesa, famosa por el método de orden que lleva su nombre.

2 thoughts on “VIVIR ES MORIR. LA HISTORIA DEL BAJISTA MÁS LEGENDARIO DE JAPÓN

  1. Es muy bueno Asa pero el tapping y slapping de Taiji hace la diferencia. Es un estilo diferente, Asa es más progresivo y menos rockero pero Taiji hizo todo esto antes y es seguramente una influencia en él.

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