1987 DE WHITESNAKE: CULEBRONES Y SERPIENTES

Un makeover lleno de spray, himnos de rock, una fogosa historia de amor, Jaguars, Paula Abdul, gente talentosa con egos gigantes y la influencia de Tawny Kitaen en un disco que marcó la música.

Cuando Here I Go Again rompió los charts en 1987, David Coverdale tenía 36 años. Casi la misma edad de Harrison Ford cuando interpretó a Han Solo en Star Wars. En ambos casos, la suerte era tan escurridiza como antojadiza.

El tema para Coverdale es que tenía que competir con grandes producciones lanzadas por veinteañeros como Girls Girls Girls de Motley Crue y Slippery When Wet de Bon Jovi. En ese sentido, la banda iba más en paralelo con Aerosmith que ese año lanzaba Permanent Vacation, su aclamada y gloriosa vuelta después de una publicitada reunión y un disco que pasó sin pena ni gloria (Done With Mirrors, 1985). Sin embargo, Aerosmith era un grupo ya consagrado que volvía de las cenizas. A pesar de que Whitesnake llevaba años tocando desde la salida de David Coverdale de Deep Purple y de ser conocidos localmente, en la escena de L.A. de fines de los años ’80, nadie había oído de ellos. En palabras del ejecutivo AR de Geffen John Kalodner que los fichó, “David Coverdale era uno de los más grandes cantantes de rock de la era y tenía una banda muy buena pero muy promedio”.

Los 80s no le sentaban a todos. Ozzy parecía una señora con esa bata, ese corte de pelo a lo mullet y los ojos delineados. Las camisas victorianas tenían el mismo efecto en Meat Loaf. Para muchos artistas de los 70s, la década siguiente fue igual de complicada que los 90s para los 80s. David Coverdale tuvo que enfrentarse al temido ‘fashion emergency’. Se aclaró el pelo, se lo encrespó,  se puso laca y hombreras. Y se veía bien. En ese sentido y tal como Ford en la primera entrega de la saga épica que catapultó a George Lucas, Coverdale era un galán experimentado al lado de padawans impulsivos, impresionables y hormonales.

Cozy Powell, David Coverdale, John Sykes y Neil Murray

Las grabaciones del disco bautizado como 1987 o el homónimo de Whitesnake, comenzaron de hecho en 1985. Tardaron por una sinusitis que tuvo a Coverdale fuera de las pistas por casi todo el año 1986, a lo que se sumó el incidente con John Sykes, ilustre guitarrista (Thin Lizzy, Blue Murder, entre otras), quién a pesar de escribir casi el disco completo no tiene aparición alguna ya que fue despedido junto al productor Mike Stone, cuando Coverdale se dio cuenta de que “había gente que se aprovechaba de su ausencia”, probablemente apuntando a que Sykes casi sugirió un motín para arrebatarle Whitesnake a su propio creador.

En Agosto de 1986, Coverdale ya tenía el nuevo lineup de su banda… y a David Geffen con los huevos hinchados. Ya iban casi dos años de invertir en Whitesnake, sumando a las cirugías de Coverdale debido a su enfermedad (que muchos asociaron al consumo de cocaína) y la gente del sello no quería saber más de él ni de su banda. Sin embargo, en plena era MTV, había que grabar algunos videos para los singles del disco y el sello se negó a entregarles más dinero.

Marty Callner

Cuando David Coverdale conoció a Marty Callner tenía 5 dólares y un condón en la billetera. Callner pagó la cena en el restaurant pero los bienes se multiplicaron para Coverdale. Este encuentro aseguró éxito, dinero y amor al cantante.

Callner es el responsable de una lista interminable de videos pero es más recordado por la trilogía noventera de Get a Grip de Aerosmith, protagonizada por Alicia Silverstone. Entre esa lista infinita memorables clips dirigidos por él, se encuentra otra insigne trilogía : Still of the Night, Is This Love y Here I Go Again.

36 años y los astros se habían alineado. Días antes del encuentro con Callner, Coverdale había tenido otro acercamiento que también marcaría su vida. “Cuando conocí a David Coverdale, yo estaba cenando en una mesa para dos con mi mejor amiga” recuerda la modelo y actriz Tawny Kitaen. “Fui al baño y uno de los chicos que estaban en una mesa cercana, viene y me dice ‘Hola, quieres sentarte con nosotros junto a tu amiga y tomar un trago?’ y le dije ‘No bebo, gracias’. Más adelante, otro tipo se me acerca y me dice ‘¿Quieren tú y tu amiga sentarse con nosotros y tomar un té?’ y le dije que sí. Pensé, wow, qué caballero, fue tan dulce.”

David Coverdale y Tawny Kitaen

Tawny conocía la escena del rock de la época. Había sido novia de Robin Crosby de Ratt, a quién recuerda como su primer amor y dejó por Peter Angelus, manager de Van Halen. Sin embargo, jamás había escuchado hablar de Whitesnake.

En su primera cita, Coverdale fue a buscar a Tawny en el Jaguar blanco y llevando el mismo traje azul que usa en el video de Here I Go Again. “Me dice, mira, estoy trabajando en un disco’ y pone un casette y recuerdo haber mirado por la ventana pensando ‘Dios, lo hice de nuevo. Otro tipo que piensa que va a ser una estrella de rock’ y en ese momento el auto se echó a perder”.

En su traje azul, David terminó empujando el Jaguar fuera de la carretera. Cero glamour. Tawny pensaba que su relación con Coverdale no iba a durar mucho pero Marty Callner ya había decidido prestarle el dinero a Whitesnake para grabar sus videos y con eso, el destino de la pareja estaría sellado.

La primera vez que el director vio a Tawny Kitaen supo que tenía que aparecer en los videos de la banda. Junto a los Jaguars, el negro de Callner y el blanco de Coverdale (todo coincidencia), Paula Abdul entra al estudio. Marty la había llamado para que apoyara a Kitaen con pasos de baile en el video. Kitaen recuerda “Ella llegó y me preguntó ‘qué sabes de danza?’  y fue tan amable. Le dije ‘bueno, de hecho fui gimnasta y bailarina y me dice ‘bien, muéstrame lo que puedes hacer’ y estaban los Jaguars y me subí a ellos, hice lo que hice y Paula mira a Marty y le dice ‘no me necesita’ y se fue”.

Tawny tenía todo resuelto (casi todo el tiempo). El problema no era ella, sino Whitesnake. En ese momento, ninguno de los miembros de la banda se conocía. Luego de que Coverdale barriera con la última formación, los nuevos músicos que había contratado se verían por primera vez precisamente durante la grabación de los videos. En el estudio, Marty Callner recuerda tener un grupo tipo Milli Vanilli, porque ninguno de los individuos había tocado en el disco.

Pero la suerte es tan escurridiza como antojadiza, y la de Whitesnake giraba a su favor. Los tres singles fueron un éxito y los videos resultaron en una condicionante importante. No sólo porque con MTV en el escenario de la época, eran una herramienta esencial de marketing, sino por la mezcla de factores que se conectaron en el momento y lugar preciso: himnos de rock, Jaguars, una mujer bonita, tipos bien parecidos, el alero de Geffen Records, un director de videos insigne, de buena voluntad (como para prestar su dinero) y con clase.

Fugazmente, días después de las grabaciones, David Coverdale formalizó su relación con Tawny Kitaen que recuerda “Estábamos de gira. Recuerdo ir en un tour bus y yo estaba de cumpleaños. David me había preguntado qué quería de regalo y yo le dije ‘tú’. Y me propuso matrimonio ahí mismo”. La semana después del anuncio de la boda, Here I Go Again se disparó al número uno de las listas.

Uno de los indicadores de que iban bien encaminados para Tawny fue el cariño de los fans y no solamente por parte de hombres sino de las chicas que se acercaban a ella para felicitarla. La modelo y ahora esposa de Coverdale estaba presente en todo y en entrevistas ha señalado que se sentía tan aceptada que era como un sexto miembro de Whitesnake.

Steven Tyler, John Kalodner y David Coverdale

Sin embargo, no todos la aceptaban. Empezando por John Kalodner. Tawny lo acusó de llamarla Yoko Ono por su influencia en David, algo que él nunca admitió pero el ejecutivo más adelante declaró que ella “presionó – a Coverdale – en decisiones que él debió tomar solo (…) si usualmente el cantante del grupo es el primer obstáculo, el segundo obstáculo era Tawny Kitaen”.

Era cierto que Tawny tenía un rol importante. La modelo recuerda “Cuando conocí a David, él no tenía manager. Estaba entre dos, uno de ellos era Doug Mc Ghee y el otro era Howard Kafuman. Geffen y Kalodner, querían que tomara a Doug. Yo quería que tomara a Howard y nunca olvidaré la conversación entre David (Coverdale), Geffen y yo, cuando Geffen se levantó y puso sus manos en el escritorio y yo estaba en una silla frente a él y me levanté y también puse mis manos en el escritorio y éramos como dos leones : ‘No, él se va con Kaufman y él decía ‘no, va a tomar a McGhee’.

Tawny también participó en la selección de tomas vocales junto al productor Keith Olsen y siente que su rol intimidaba a Kalodner: “John debía pensar, espera… ella elige las tomas vocales, acaba de decirle a mi jefe quién será el manager, elige al fotógrafo, la toma, la portada de los discos, ahora discute conmigo sobre el lado a y b del álbum…pero todo funcionaba!”

Según Kitaen, otro que no aceptaba su rol en la banda era su propio marido. David ha dicho en entrevistas que su relación con ella terminó porque se volvió demasiado pública y eso le incomodaba. Tawny indicó que “Cuando salíamos la gente se me acercaba a mí y no a él y con ese ego, recuerda que con John Sykes nunca cuajaron, esos egos hacían pfff… y de repente su esposa está siendo reconocida o le pedían más entrevistas que a él. A David no le gustó eso”.

 

Si bien puede ser cierto, también lo es que Kitaen sacó una jugosa suma al divorcio con Coverdale y que más tarde, en 2002 fue acusada de violencia intra familiar por su marido, el beisbolista Chuck Finley que indicó que la modelo lo había pateado en la cara usando zapatos de taco alto. Es decir, antecedentes de ego y locura no le faltaban ni a Coverdale ni a Tawny.

También es un hecho que Marty Callner nunca vio el dinero que le prestó a Coverdale de vuelta. El director recuerda que una vez que el cantante y la modelo ya estaban casados y Whitesnake  vendiendo miles de copias, un día la pareja fue a su casa. Antes de irse, David le dio una caja y le dijo ‘no la abras hasta que nos vayamos’. Marty pensaba que era el momento en que le devolvería el dinero que le había prestado para hacer los primeros videos. Pero al abrir la caja lo único que había era una foto de David y Tawny, la que terminó en el fuego de la chimenea.

 

 

En ese momento la relación de Coverdale y Callner se rompió. El creativo alcanzó a dirigir un par de videos del siguiente disco de la banda previo al incidente de la caja pero él mismo ha admitido que estos no tenían el ‘alma’ que sí había puesto en las primeras entregas, cuando David Coverdale aún le caía bien.

Tawny y David se separaron en 1991 y los astros se desalinearon o quizás, las cosas volvieron a su orden. Whitesnake se convirtió en una banda de culto en el hard rock gracias a 1987, un disco escrito básicamente por un guitarrista invisible y cuyo éxito nunca pudo ser equiparado con las producciones que siguieron. Llegaron los ’90, Nirvana y el grunge pero lo que lograron David Coverdale, Marty Callner y Tawny Kitaen en esa fecha se convirtió en un ícono de la cultura pop y una piedra angular del hard rock. Escurridiza y antojadiza, la suerte se marchó pero Whitesnake nos dio un himno que aplica para todos, hasta ellos mismos: “here I go again, on my own…”.

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